Locos por las largas distancias

Locos por las largas distancias

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¿Qué es lo que mueve a tantos corredores a participar de carreras de largas distancias, y cómo saber si se está apto para afrontar el desafío?

 

Cada vez más gente se lanza a las carreras largas: media maratón, maratón, ultra maratón. Incluso Ironaman (la distancia máxima del triatlón). Aceptan el desafío de pasar 21, 42, 50 o incluso más de 100 kilómetros corriendo sin parar. Para una persona que no corre podría resultar innecesario e incluso incoherente. Una paliza al cuerpo. Y cabe preguntarse… ¿Para qué? ¿Porqué? Qué mueve a eso? Básicamente considero que en general existen 2 grandes motivos: desafío y satisfacción. El desafío personal de proponerse una meta ambiciosa, difícil de conseguir para el común de los mortales, y la satisfacción que viene después de lograr ese cometido que costó realmente mucho. Porque algo así, claramente es sufrimiento y luego gloria, como siempre se dice.  También pasa a veces que algunos se dan cuenta de que les cuesta mucho ser veloces o entrenar para serlo y entonces se proponen correr más largo (aunque más lento) haciendo que el desafío pase por la distancia y no por la velocidad.

Los números hablan por sí solos: antes sólo una 10 K podía convocar 5 o 7 mil personas, pero ahora la carrera con más participantes del calendario argentino son los 21 K de Buenos Aires, que hasta se convirtió en la media maratón más grande de Sudamérica: corren alrededor de 20 mil personas. Y el próximo domingo se pueden esperar casi 10 mil en los 42 K de Buenos Aires. Si incluimos también al triatlón, en diciembre se llevará a cabo por primera vez en nuestro país un IRONMAN full en Mar del Plata, prueba que consiste en nadar 3800 mt, pedalear 180 kilómetros, y terminar corriendo una maratón (42 K). Uno podría pensar que muy pocos son capaces de afrontar algo así… ¡y se esperan más de 2000 triatletas!

 

Pero… ¿Es bueno correr tanto? ¿Puede resultar nocivo para la salud? En lo personal creo que si una persona está sana y bien entrenada, es decir correctamente preparada física y psicológicamente para la distancia que va a correr, es más lo positivo que lo negativo que puede aportarle. Desde ya no es lo mejor para las articulaciones pasar horas seguidas corriendo e indudablemente existe un desgaste inevitable, pero a mi entender, todo el estilo de vida que hay que llevar para estar apto para esas pruebas (entrenar regularmente, dormir bien, alimentarse correctamente, evitar el alcohol y el cigarrillo, etc..) hace que poniendo en la balanza el daño y el beneficio, probablemente pese más lo segundo.

 

No caben dudas que estas pruebas no son para todos, hace falta tener cuerpo y cabeza fuertes y muy bien entrenados.

 

4 PUNTOS A CONSIDERAR ANTES DE AFRONTAR UNA CARRERA LARGA

 

* CARRERAS PREVIAS MAS CORTAS

 

Es importante haberse familiarizado y afianzado con carreras de menores distancias antes de encarar una más larga. Por ejemplo, si se quiere correr una 42 K, seria bueno haber participado antes al menos en varias de 10, y 21 K. Si se va por una ultra (se denominan ultra maratón las pruebas que sobrepasan la distancia de maratón que es de 42 kilómetros y 195 metros) es bueno tener antes varias carreras de 42 K completadas y experiencia en el terreno que corresponde: para afrontar una ultra de montaña por ejemplo, es requisito básico haber ya corrido muchas pruebas de ese tipo pero más cortas.

 

* PACIENCIA

 

Esperar el tiempo necesario es clave. No quemar etapas. Madurar como corredor lleva años, no es como en otros deportes en donde se puede alcanzar la plenitud en un tiempo relativamente corto. Crear las adaptaciones orgánicas necesarias para estar “maduro” atléticamente no es cuestión de meses. A mí entender, una persona amateur debería llevar al menos 3 años corriendo antes de anotarse en una 42 K, y si puede esperar bastante más, mejor. No digo que no pueda hacerlo en meses o 1 año de entrenamiento, digo que para hacerlo “bien” se precisan “años” y no “meses”. De hecho los atletas de elite que buscan alcanzar el mejor rendimiento posible dentro de toda su carrera deportiva, pasan 15 años o más corriendo sin participar en pruebas largas y sólo lo hacen cuando ya mejoraron muchísimo cada una de sus marcas en distancias cortas y medias.

 

* OPTIMO ESTADO FISICO

 

Asegurase de estar bien entrenado. Pasar horas corriendo requiere una condición física muy buena, si no excelente, para minimizar el riesgo de situaciones desagradables que puedan presentarse: lesiones, descompensaciones, etc. No auto entrenarse sería lo mejor, buscar guía profesional calificada y ponerse en manos de un entrenador que elabore un plan específico e individual para uno. ¿Qué significa esto? Que el plan debe estar adaptado a uno mismo y a la carrera que va a preparar y no debería seguirse el de otro. Para afrontar una prueba larga hace falta tener encima muchos kilómetros semanales preferentemente en distintas zonas de trabajo, alternando volúmenes e intensidades y variando según la etapa en la que se está: no es lo mismo lo que hay que hacer los meses previos, por ejemplo, que a una semana de la carrera. No se trata solo de salir a correr lo que a uno le parece y cada vez un poco más de kilómetros o más fuerte.  Si uno quiere correr “bien”, claro. Y por supuesto el apto medico es determinante. Hacerse los chequeos de rutina para asegurarse que el organismo está a la altura del desafío.

 

* CONFIANZA

 

Para una carrera larga la confianza es todo. Si uno no está seguro de poder afrontar esa magnitud de kilómetros será mejor ir por otra opción de menor distancia y dejar la planeada para más adelante. Cuando uno está bien, no duda. Y cuanto más larga es la carrera, probablemente más incidencia tenga la cabeza en el resultado final, porque uno tiene más tiempo de pensar y por consiguiente de sufrir, temer, acobardarse o desanimarse, si cuerpo y “mente” no estaban listos.

 

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